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ASURA VA POR LOS RECOLECTORES: ANABALON NO ABRE LA PUERTA PARA DIALOGO

En Pico Truncado, recolectores municipales, en riesgo e insalubridad, con amenazas. ASURA recorrió, se reunió y pidió mesa. El intendente Anabalón, semanas, no recibe.

ASURA VA POR LOS RECOLECTORES: ANABALON NO ABRE LA PUERTA PARA DIALOGO

En Pico Truncado, recolectores municipales, en riesgo e insalubridad, con amenazas. ASURA recorrió, se reunió y pidió mesa. El intendente Anabalón, semanas, no recibe.

En Truncado ASURA encontró un oficio esencial abandonado

Parrilla partida, 6x1 y amenazas en Medio Ambiente. Los recolectores quieren laburar. El gremio pide diálogo con el Municipio.

En Pico Truncado el servicio de recolección no se discutió en un despacho: se filmó en la calle. Un grupo de recolectores municipales —coleros y choferes— salió a decir lo mismo, con distintas voces: cumplen el recorrido, pagan cuota gremial y se sienten solos frente a un esquema de trabajo que ellos mismos describen como agotador, riesgoso y sin previsibilidad.

ASURA (Asociación Sindical Única de Recicladores Argentinos) aterrizó después en territorio, relevó el sector —municipales y trabajadores de sociedades anónimas en proceso de afiliación— y pidió mesa con la Intendencia. El planteo público y administrativo, según el gremio, todavía no tuvo la conversación institucional que reclamaron.

Lo que dicen los recolectores

No piden que se corte el servicio. Piden que alguien se pare al lado.

Una trabajadora del sector —la más precisa del grupo— marca el tono: “No queremos entorpecer nada, solamente informar.” Tienen actas. Hubo reuniones previas “con el secretario y el gremio”. Mandaron nota al intendente Pablo Anabalón “sin aval de los gremios” y “lo avaló todo el sector”. “Todavía no tenemos respuesta.”

El pedido es simple y político a la vez: una reunión para hablar camión, indumentaria, pagos e ítems “estancados de hace mucho tiempo”.

Cómo se junta la basura en Truncado

El encuadre que describen es 6x1: domingo a viernes, franco el sábado. Dos coleros por camión. “Falta mucho personal.”

Salen a las 20. “No tenemos hora de salida.” Pueden terminar a las 22.30, a las 23; el domingo y el lunes, “a las doce, doce y cuarto.” Son kilómetros. Con dos personas en la cola, dicen, “es mucho.” Un domingo el recorrido “no salió” dos días y igual se pretendía hacerlo con la misma dotación.

El chofer confirma el punto que más duele en seguridad: la parrilla del último camión está partida al medio. Ya hay memoria de un colero que perdió una pierna. Agarraderas mal ubicadas, rodillo que complica las piernas, unidades “sin luces.” El trabajo es “netamente físico.” “Llega a fin de año destrozado.”

Eso es el oficio. No es metáfora.

El secretario, el trato y el exjefe

Varios apuntan al secretario de Medio Ambiente. La frase que queda: “Si no te gusta, te vas.” Hablan de maltrato, de un compañero al que “lo van a molestar” y de un clima que “está cada vez más grave.”

Hay otro foco: la gestión, dicen, quiere reponer a un exjefe que “se fue mal”, que ya tuvo problemas con varios —incluso amenazas y un intento de agresión, según el testimonio— y que, temen, “quiere echar a uno por uno y traer gente nueva.” “No queremos que vuelva esa persona.”

Eso no es un fallo técnico. Es poder sobre el puesto.

En paralelo existe una denuncia penal por abuso de autoridad y amenazas (causa 63152, 2025) radicada por un trabajador del sector contra el funcionario. Es un expediente. No reemplaza a la paritaria ni a la mesa política.

Qué observó ASURA y qué pide

El sindicato .llegó a un predio donde ya había afiliados o en trámite, trabajadores municipales y de sociedades anónimas, y un relato coincidente: horario a dedo, EPP incompleto, equipo en falta, miedo a hablar.

La línea de Cristian Mercado, secretario general de ASURA Santa Cruz, fue de diálogo: pedir conversación con las autoridades municipales —pública, administrativa y verbal— para corregir condiciones que el gremio considera no humanas. El objetivo declarado: proteger, controlar, prevenir y mejorar. No reemplazar al que ya está inscripto en otro padrón; sentarse donde hoy no hay respuesta.

La Intendencia, hasta ahora, es la que no abre la puerta.

Lo que queda parado

ASURA pisó Truncado con un relevamiento y un pedido de mesa.

Tres hechos, no tres bandos:

•  hay testimonio de jornada abierta, personal corto y camión peligroso;

•  hay nota al intendente sin respuesta;

•  hay un sindicato de la actividad que pide sentarse y un Municipio que todavía no se sienta.

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