
Río Gallegos y Punta Arenas firman un comunicado conjunto y piden no reabrir controversias por el Estrecho de Magallanes
Los gobiernos locales expresaron su preocupación por declaraciones del jefe de la Fuerza Aérea argentina y reafirmaron que los límites deben resolverse por vías diplomáticas, sin afectar la convivencia de ambas ciudades.
Los gobiernos locales de Río Gallegos, Argentina, y Punta Arenas, Chile, difundieron este miércoles un comunicado conjunto ante las declaraciones del jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, Gustavo Javier Valverde, vinculadas al Estrecho de Magallanes y a la necesidad de reforzar la presencia argentina en la región.
El documento, titulado “Río Gallegos y Punta Arenas: una frontera que une, una historia que hermana”, está firmado por el intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, y por el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich Jiménez.

Qué dice el comunicado
Ambos municipios expresan su preocupación “desde un lugar que consideramos fundamental: el respeto por nuestros pueblos, por nuestra historia común y por la relación de amistad que argentinos y chilenos construimos durante décadas”.
El texto distingue con claridad dos planos. Por un lado, sostiene que las cuestiones de soberanía, límites y tratados internacionales “corresponden a los Estados nacionales” y deben ser abordadas “con respeto a estos instrumentos y el derecho internacional por las vías diplomáticas e institucionales previstas para ello”.
Por el otro, advierte que las declaraciones “que puedan reabrir controversias del pasado ya zanjadas en acuerdos vigentes” no contribuyen a ese objetivo y “pueden afectar una relación que nuestras comunidades han construido con mucho esfuerzo”.
La frontera como vida cotidiana
El comunicado pone el eje en la experiencia de quienes habitan la Patagonia Austral.
“Los habitantes de Río Gallegos y Punta Arenas saben mejor que nadie que una frontera no alcanza para separar a dos pueblos que comparten una misma región, una historia entrelazada y vínculos que forman parte de la vida cotidiana”, señala.
Agrega que hay familias y amigos en ambos países; que se comparten actividades comerciales, culturales, deportivas, educativas y turísticas; y que “muchas familias comenzaron su historia en una ciudad y continuaron en la otra”.
“Existen generaciones enteras que crecieron entendiendo que cruzar la frontera es parte de la vida cotidiana de la Patagonia Austral. Esa realidad merece ser cuidada y respetada”, afirma.
El recuerdo de 1978 y el rechazo a tensiones “artificiales”
El documento recuerda que hace casi medio siglo Argentina y Chile estuvieron “al borde de un enfrentamiento armado por cuestiones territoriales”. Esa experiencia, dice, dejó una enseñanza vigente: la defensa de los intereses de cada país debe sostenerse con firmeza, dentro del derecho internacional y los tratados vigentes, “sin permitir que las diferencias entre los Estados vuelvan a enfrentar a nuestros pueblos”.
Sobre esa base, los firmantes declaran:
“Por ello, no queremos que las tensiones del pasado vuelvan a instalarse en nuestra región y menos cuando estas sean artificiales e infundadas.”
Y precisan el horizonte que reclaman: “una Patagonia Austral integrada, estable, abierta al mundo, donde la frontera sea un punto de encuentro y no una línea que vuelva a dividirnos”.
Diálogo, no desconfianza
Río Gallegos y Punta Arenas se definen como “ciudades próximas, hermanas y profundamente vinculadas”, con problemas comunes, desafíos compartidos y “enormes oportunidades para trabajar juntos”.
“Nuestra cercanía geográfica no es una amenaza: es una oportunidad para construir una región más integrada, más desarrollada y más fuerte”, indica el texto.
En ese marco, “rechazamos toda expresión que pueda alimentar desconfianza entre nuestros países y reivindicamos el diálogo como único camino para resolver las diferencias entre Estados conforme a los Tratados Internacionales vigentes y el derecho internacional”.
El tramo final desplaza el eje de los tratados a la vida diaria:
“La amistad entre argentinos y chilenos no se construye solamente en los tratados. Se construye todos los días, en las familias, en las escuelas, en los comercios, en las rutas, en los encuentros y en cada vecino que cruza la frontera para encontrarse con otro.”
“Río Gallegos y Punta Arenas tenemos la responsabilidad de cuidar ese vínculo.”
El cierre
El comunicado concluye:
“Por la paz. Por la integración. Por nuestra historia compartida. Por las generaciones que crecieron juntas y por las que vendrán.”
“Río Gallegos y Punta Arenas reafirmamos nuestra voluntad de seguir siendo ciudades hermanas, construyendo puentes donde otros pretendan levantar fronteras.”
Firman
Pablo Grasso
Intendente de Río Gallegos
República Argentina
Claudio Radonich Jiménez
Alcalde de Punta Arenas
República de Chile
Río Gallegos — Punta Arenas, 26 de agosto de 2026.