
DEUDA SANTACRUCEÑA: GRASSO PRESENTA PLAN FRENTE A VIDAL
El intendente quiere topear tasas y proteger el sueldo. El gobernador ya refinancia deudas con el Banco Santa Cruz. Las familias, en el medio.
El dato que duele
Santa Cruz figura entre las provincias con mayor morosidad familiar del país. Según el CEPA, el 31,2% de quienes tienen créditos registra atrasos. En billeteras virtuales la mora trepa al 31,8%; en bancos, al 16,2%. El recibo no alcanza y la cuota se come el mes.
El ajuste se siente más acá
El gobierno nacional achicó ingresos, encareció tarifas y frenó el consumo. En Santa Cruz el golpe es más duro: cayó la actividad, se perdieron más de 10 mil empleos privados y cierran comercios todos los días. La clase media —estatales, petroleros, comerciantes— pasó de estirar el sueldo a financiarlo. Primero la tarjeta. Después el préstamo. Después la refinanciación.
Dos planes, misma urgencia
Claudio Vidal ya tiene un Plan de Alivio Financiero con el Banco Santa Cruz: unificó deudas, dio meses de gracia y refinanció unos $43.000 millones a 3.500 estatales. En julio bajó el umbral del 75% al 60% del salario comprometido. Eso confirma que el problema era más grande.
Pablo Grasso presentó otro esquema ante la Legislatura: tasa máxima del 35% anual, mínimo de 24 cuotas y un tope del 30% en descuentos al sueldo público. El Banco Santa Cruz debería adherir de forma obligatoria. No condona nada. Reprograma.
El límite de la receta
Varios dirigentes, en la provincia y en el país, trabajan planes parecidos. El fondo es el mismo: los bancos no aflojan lo suficiente y las familias no dan más. Refinanciar baja la cuota de hoy y alarga la deuda de mañana.
Sin recomposición de ingresos, el alivio es un respirador. No una salida.