
LOS LIBERTARIOS MIDEN FÓRMULA: REYES - GUZMÁN RUMBO AL 2027
Los libertarios testean en privado un ticket Reyes-Guzmán para unir voto mileísta y oposición radical contra Vidal y Grasso en 2027.
La hipótesis que dejó de ser rumor
En Santa Cruz se habla desde hace meses de un entendimiento entre Roxana Reyes y Jairo Guzmán. Lo que cambió es el tono: ya no se disimula. La fórmula que se venía oliendo ahora se testea en privado y se ensaya en redes, con un objetivo claro: armar un frente contra Claudio Vidal y Pablo Grasso rumbo a 2027.
Reyes ya había abierto la puerta
La radical lo dijo en marzo con todas las letras: tiene “muy buen diálogo” con el diputado de La Libertad Avanza, coincide con varias políticas de Milei y se siente “mucho más cerca de LLA que del kirchnerismo”, aunque insiste en que sigue siendo radical. No era un desliz. En sus videos carga contra el rumbo de Vidal, contra empresas estatales que compiten con el privado y contra lo que describe como un kirchnerismo reciclado. En más de un posteo etiqueta a Guzmán y al Presidente. Cuando el Foro Austral de LLA terminó con incidentes en Río Gallegos, Reyes salió a repudiar “patotas” y a pedir debate.
Guzmán cierra con Vidal y Grasso, abre con el radicalismo
Guzmán, hasta acá, jugó a cerrarse. Presidió el partido, se quedó con la banca en 2025 por un puñado de votos y se autopercibió candidato natural a gobernador. Pero el 31,7% de LLA olía a arrastre de Milei, no a estructura propia. Adentro le reclamaron verticalismo. Afuera lo cruzaron denuncias y una interna que nunca terminó de soldarse. Ahora el propio diputado admite conversaciones con sectores del radicalismo —y hasta del peronismo— y descarta, en cambio, cualquier acuerdo con Vidal y con Grasso. Esa última frase no es menor: el intendente de Río Gallegos arma su propio tablero peronista, pelea fondos con la Provincia y se prepara para un mano a mano con los violetas.
Por qué ahora sí abre la puerta
Guzmán necesita no pelear solo contra dos frentes. Reyes le aporta un apellido conocido en la capital y un voto radical que no se fue con Leguizamón al vidalismo. Solo no llega. Reyes viene tranzando el diálogo desde que terminó su mandato; Guzmán, que se reservaba el sello, acepta medirse con ella porque el 2027 no se gana con un local en avenida Kirchner y el nombre del Presidente en la boleta.
Las redes adelantan el acuerdo
Hoy se nota el cruce. Cuentas libertarias amplifican los videos de Reyes. Del otro lado, militantes y dirigentes del radicalismo opositor bancan en redes cada aparición de la exdiputada. El entendimiento ya no es solo de cúpulas: se ve en los comentarios.
Lo que falta definir
La fórmula se testea en encuestas internas y se ensaya en X. Falta lo difícil: quién encabeza, quién pone territorio y quién paga el costo de aparecer junto al otro cuando haya que pedirle el voto a una provincia cansada de salvadores y de matrimonios de conveniencia.